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La mayoría de los fertilizantes foliares tradicionales se aplican
cuando la hoja está a mediana madurez, para la Zona Central, hacia
el mes de noviembre. Al aplicarlos antes, se corre el riesgo de
quemar la hoja.
- El Superfosfato Triple, el Fosfato Diamónico y la Urea, se
aplican siempre enterrados, ya sea en hoyitos o cubiertos con
tierra. El Superfosfato debe ir a 25–35 cm de profundidad, los
otros más superficiales.
- Después de un cultivo agotante la tierra debe descansar, debe
recuperarse. Hay tres caminos de recuperación: dejar sin cultivar,
cultivar una especie mejoradora o aplicar fertilización completa.
- El Salitre Potásico se aplica al voleo después de regar. La taza
debe estar húmeda para que se vaya disolviendo lentamente el
fertilizante. Se exceptúa el pasto el cual se salitra y se riega
someramente.
- Los bulbos necesitan guano no tierra de hojas. Se prepara el
suelo agregando 20% de guano enriquecido con Germinal y
Superfosfato Triple. Mejor es una labor profunda que una
superficial, picar a un mínimo de 40 cm para que el sistema
radicular penetre libremente y la floración sea abundante.